La líder que hay en ti

¿Puedo ser líder siendo ama de casa, cómo me convierto en líder en mi trabajo o en mi negocio?

Pregunta por nuestras promociones

Pregunta por nuestras promociones

 

Siempre por estas fechas se habla tanto de las mujeres en su día, de la liberación, de los derechos ganados, de sus luchas… como es costumbre en las celebraciones de este tipo, nos llegamos a saturar tanto, que ya no queremos saber del tema, mucho ruido y pocas nueces.

Así que ahora que me toca compartir con ustedes estas líneas, me preguntaba que giro darle al artículo sin leerme redundante y utópica como el resto de los discursos que se dan en la celebración del Día internacional de la Mujer.

Decidí hablar de las mujeres que no se dan cuenta de la influencia que tienen en los demás, de su papel de educadoras, guías y líderes.

Aquí quiero ser muy clara, no es lo mismo ser de influencia, que ser manipuladora, esto último es algo que debemos evitar y no confundir con el liderazgo, ya que como seguramente has de saber un líder es aquel que inspira y enseña con el ejemplo, que es capaz de hacer que los demás lo sigan convencidos que es la mejor opción.

Nuestra naturaleza es de liderazgo definitivamente, nuestros cerebros están diseñados para desarrollar habilidades importantes como facilidad de palabra, ser multi funcionales, expresar nuestros sentimientos sin problemas y a la vez entender las emociones del otro, nuestra creatividad para resolver problemas es sorprendente y  somos  buenas administradoras. Ni hablar de la bendición de poder cuidar un ser dentro de nosotras y guiarlo durante toda su vida.

Ahora ¿qué sucede al momento de salir al campo laboral? Muchas veces perdemos ese liderazgo porque competimos con quien no debemos competir, con los hombres. Entonces debemos emplear estrategias que  utilizamos naturalmente en el hogar y que nos ubican como la reina de la familia.

Debemos estar conscientes que un líder es quien sabe servir, quien predica con el ejemplo, quien inspira con su comportamiento, que logra cambios y beneficios para todos. Está a la cabeza y por eso tiene mayor responsabilidad de saber hacia dónde dirigir a sus seguidores.

Manos a la obra

Como primer ejercicio te digo mujer, identifica tus ventajas competitivas, es decir qué te hace diferente de los demás, que te hace mejor, qué te hace ser útil para la sociedad, tu empresa, tu familia…

Ya que estés segura de lo que te hace única y especial, comienza a pulir tu imagen, que lo que llevas por dentro sea visible a los demás. Diría un profesor de la Maestría, cacarea el huevo. Y no se trata de no ser humilde, al contrario, dicen que entre más suena la carreta es que está más vacía. Me refiero a que todas las señales que envíes sean congruentes con tu personalidad, actividad y metas. Si quieres ser una ejecutiva tienes que parecer ejecutiva. Que todos puedan notar cuál es tu liderazgo.

Como tercer punto, sé perseverante y paciente, si trates de influir en los demás de manera insistente y necia, lograrás todo lo contrario: la resistencia y la rebeldía.

Toma las riendas de tu vida

Toma las riendas de tu vida

El cuarto punto es ser sincera y servicial, tienes que saber escuchar y reconocer que los demás son diferentes a ti, así que si quieres impactar en ellos para que te sigan tienes que entenderlos, ayudarlos en verdad y ser la que dé el primer paso para que las cosas sean diferentes. La sinceridad es esencial, si solo quieres ayudar y servir para que te sigan, entonces ya no hay sinceridad, hay simulación, tienes que entender sus necesidades y características personales de cada quien y sacar lo mejor que hay en ellos, para impactar en sus vidas. En la parte del servicio, recuerda que hay que hacer las cosas con amor, si uno no sirve con amor, no sirve de nada. ¡Inténtalo!

Por último, nunca te canses de aprender, ya que eso te dará la oportunidad de ser una líder que constantemente tiene que compartir y enseñar. Sé humilde y pide ayuda cada vez que lo necesitas.

“Te ayudo a desarrollar ese líder que hay en ti, en marzo las dos primeras sesiones de coaching al 2 X 1” 

¿MUJER, TIENES SUEÑOS PROPIOS O DE FAMILIA?

Ayer en el Facebook hice una pregunta en relación a cuándo se debe  desistir en alcanzar un sueño, en el entendido de que todos tenemos alguno, comentaron que hay que ser flexibles y sobre todo pensar si ese sueño perjudica a otras personas. En mi opinión, estoy de acuerdo con ambos comentarios, porque nuestra realidad es cambiante, y debemos adaptarnos al momento que vivimos. Muchas veces sí es posible realizar nuestros sueños de hace décadas, pero otras no, sin embargo ese sueño puede ser adaptado a nuestras condiciones, es decir si quise ser bailarina e ballet clásico, obvio que ya no lo puedo hacer, sin embargo sí  puedo tomar clases de danza y de alguna manera cumplir ese anhelo. Recordemos que lo único constante en nuestra vida debe ser el cambio, el cambio para mejorar.

Sin proponérmelo, hoy durante una reunión de amigas, alguien comenzó a hablar del tema (los sueños), y una confeso que ya se había olvidado de los suyos, que se había pasado todo un día pensando en ello, y que hasta lloró al darse cuenta que no tenía ninguno. En eso estaba lavando la ropa de su familia, cuando su suegra que vive en el piso de abajo, la abordó y mi amiga le comentó que estaba prepcupada por su sueño, la suegra le preguntó “qué no pudiste dormir anoche”. Parece chiste, pero hay momentos en que las mujeres solo anhelamos poder dormir bien, sin preocupaciones y nos olvidamos de los otros sueños.

Hay mujeres que han sido tanto tiempo madres y esposas, que dejaron de pensar en ellas, muchas creen que sus sueños, son los sueños de su familia: tener un negocio, mejorar su casa, que su hijo se gradué, en fin, se apropian de los sueños de los demás. Así somos las mujeres, nos olvidados de nosotras mismas, por lo que hoy te invito, a ti mujer, que rescates tus metas, que pienses que querías ser de niña, que piense que quieres ser ahora, cómo te sentirías realizada como mujer, como tu misma.

Continuando con la historia de mi amiga, la suegra le recordó que ella le había comentado que le gustaría ser masajista y poner un spa de relajación. ¡Rescató su sueño!

Ayer mi amiga nos contó que a partir de entonces se inscribió a clases de masajes y hoy tiene una motivación más en su vida, algo que la llena, la emociona y le da una razón diferente a su existir, muy independiente de los planes en sus otros roles de vida.

Como resultado de esta plática, las ahí reunidas, hicimos este ejercicio: pensar en nuestros sueños, compartirlos, y hacer una declaración de que haremos en este 2014 para hacerlos realidad, fue hermoso poder escuchar que empolvados y casi olvidados todas tenemos anhelos que cumplir, ahora son parte de nuestro presente al anotarlo en una libreta y declaramos que ya son un hecho para este 2014. El año que viene por estas fechas, nos volveremos a reunir y revisaremos esa libreta, para formular la siguiente etapa de realización de nuestras metas.

Y tu, ¿qué sueño tienes olvidado? ¿Te gustaría hacerlo realidad en el 2014?

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