El poder de soñar

Soñar no cuesta nada, reza el dicho popular, y aunque es gratis y esta al alcance de todos, muchas veces nos da miedo tener anhelos. Te has preguntado el por qué: Simple, tenemos miedo a la desilusión.

sueño

Cuando llevamos tantas desilusiones en nuestra vida, nos convencemos que es mejor no esperar nada, porque de esta forma todo es ganancia. Si no te ilusionas, no te desilusionas y así sufres menos. ¿En realidad crees esto? ¿Qué tanto bien te está haciendo esta creencia?

Hay que recordar que todo comienza en la mente, cada idea, cada invento, cada empresa o hasta cada enamoramiento, se origina en nuestros cerebros. Las grandes y las pequeñas cosas que realizamos comenzaron como un pensamiento, como una idea que parecía imposible o poco posible.

En la medida que tu le des poder a tus sueños, se volverán en  pensamientos recurrentes, se convertirán en creencias, éstas en hábitos y al final serán una realidad.

Entonces, sueña lo que quieras, desea lo imposible, lo posible, lo inalcanzable, lo impensable. Poco a poco, con disciplina, constancia y fe, un día mirarás al pasado y te darás cuenta que lo imposible se hizo posible.

Ahora, te pregunto, crees que todos los anhelos deben realizarse. Pasa ese sueño por diferentes filtros: ¿ Es algo positivo, te es útil, daña a otras personas, puedes ponerle una fecha de realización, estas en el momento ideal para disfrutarlo, qué tendrás que sacrificar para conseguirlo, cómo cambiaría tu vida?

Una vez que te hallas contestado a estas preguntas, podrás saber si ese sueño vale la pena.

Abre tus alas, vuela alto, no importa que hoy no tengas alas, a la oruga le es posible volar cuando se convierte en mariposa.

mariposa

Dale poder a tus sueños, ponte metas cortas y a trabajar por esa meta. Vale la pena, tu lo vales! Si te equivocas no importa, si no se realiza en el tiempo que creerías, no te detengas, lo que vale la pena merece el esfuerzo y la espera.

Te invito a que me sigas en Facebook. http://www.facebook.com/coachcidh para que reserves tu lugar para realizar una sesión de coaching gratis cara a cara o a través de internet.

¡Si lo quieres, lo puedes realizar!

 

 

 

 

 

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Problemas de comunicación

“Parece que nadie me entiende, doy una instrucción en el trabajo y se hace algo distinto,le digo algo a mi pareja y se ofende, hago un comentario en una reunión y nadie responde… ¡Parece que hablo otro idioma!”

Todos los días tenemos problemas de comunicación

Todos los días tenemos problemas de comunicación

Esta oración es tan solo algunas de las quejas más frecuentes que mis coachees me hacen durante las sesiones, cuando se trata de problemas de comunicación. Cuaando los escucho parece que están leyendo mi mente porque y misma  he vivido alguna de esas situaciones.

Cuando te explican el diagrama del proceso de la comunicación en la escuela básica parece todo tan sencillo: Emisor, mensaje,canal y receptor. La interferencia haciendo ruido por alguna parte de éste.

En la práctica, sabemos que esto es mucho más complicado. ¿Saben por que? Porque no sabemos escuchar.

Lo más importante de la comunicación es la escucha

Lo más importante de la comunicación es la escucha

Queremos ser escuchados

Pareciera que para lograr una buena comunicación solo tenemos que saber utilizar las palabras correctas, preparar el contexto y eliminar cualquier distracción que pueda interferir en el proceso.

Todo esto es correcto, pero lo más importante para lograr una mejor comunicación es: saber escuchar.

Escucha, no sólo oyendo, sino intentando entender a la otra persona desde su perspectiva de vida, desde el momento en el que vive, en clarificar qué es lo que verdaderamente te quiere decir. Conocer a tu interlocutor te indicará la pauta a seguir para que tu mensaje sea entendido, ya que deberás utilizar un lenguaje que logre impactar a quien te escucha.

Para escuchar activamente debes olvidarte de tus propios pensamientos, de tus prejuicios y de los paradigmas que tienes sobre la situación a tratar, es decir calla tu comunicación privada o interna.

Al escuchar no sólo debes poner atención a las palabras sino a las señales que recibes de tu interlocutor como su postura, gestos, ademanes, entre otros.

Cuando logremos escuchar mejor, seguramente nos escucharan mejor a nosotros. ¿Lo intentamos?

“Estoy, y eso ya es ganancia”

Cuántas veces hemos escuchado esta respuesta cuando saludamos a alguien y preguntamos cómo estás.

Todo cambio comienza con nosotros mismos, tu vida puede ser diferente.

Todo cambio comienza con nosotros mismos, tu vida puede ser diferente.

¿Estás viviendo conforme a lo que tu vida debería ser? ¿Tienes el trabajo que soñabas? ¿Tu familia es cómo te la imaginabas? ¿Qué piensas de ti cuando te ves al espejo?

Parecen preguntas fáciles de responder, pero cuando pensamos seriamente en ello, nos vendrán dudas o certezas que no esperábamos que surgieran. Y es que la vida la vivimos un día a la vez, pero como si tuviéramos miles de años por delante, sin mirar al pasado para evaluar sino para quejarnos por lo que dejamos ir, por los tiempos mejores. Miramos al futuro como si fuera muy lejano y como si las cosas llegaran a nosotros de manera espontánea.

El futuro se construye hoy, y lo que queremos que llegue tenemos que llamarlo a través de pequeñas metas que con la suma de ellas nos llevarán a ese final que creímos que era tan lejano de alcanzar.

Actívate hoy, deja la mentalidad mediocre, sí mediocre, de medianidad, de conformismo, de ni frío ni caliente.

¿Por dónde empezar? Reconociendo que quieres para tu vida, es decir cuáles son tus prioridades, para que crees que estás hecho, cuál es tu misión o propósito en este mundo. Segundo paso reconocer en qué nivel de satisfacción de tu vida te encuentras. Enlista que has hecho bien para encontrarte en ese nivel. Tercer paso, escribe que requieres hacer o qué requieres hacer de diferente manera para alcanzar ese nivel de vida que crees merecer. Ponte tiempos, metas alcanzables que puedas evaluar.

Un ejemplo: Quiero conocer Italia, por dónde comienzo, pues evaluando si tengo la economía necesaria para hacerlo, sino la tengo, entonces formulo un plan de acción para hacerme de esos recursos a través de actividades extras remuneradas, plan de ahorro, financiamiento, etcétera. Y qué tal si comienzo estudiando el idioma, pues un paso sería inscribirme a una escuela de idiomas. Eso puede ser verificado en corto plazo, sacar la cita para la inscripción. Y así todo lo que se me ocurra.

Escribe tus metas, pero también tus logros. Lleva un diario o una agenda de todo lo que te lleve a conseguir ese nivel de vida o meta que anhelas. Si quieres, comenta esos logros con gente que te aprecie, eso te ayudar a sentirte apoyado y respaldado en tus pequeños triunfos.

¡Así que manos a la obra! No se vale volver a quejarse de tener una mala relación de pareja si no hemos hecho nuestro plan de acción para mejorar la situación. Todo cambio comienza con nosotros mismos.

Te invito a enviarme tus dudas y comentarios a mi página en Facebook www.facebook.com/coachcidh.

Hasta la próxima entrega.

La líder que hay en ti

¿Puedo ser líder siendo ama de casa, cómo me convierto en líder en mi trabajo o en mi negocio?

Pregunta por nuestras promociones

Pregunta por nuestras promociones

 

Siempre por estas fechas se habla tanto de las mujeres en su día, de la liberación, de los derechos ganados, de sus luchas… como es costumbre en las celebraciones de este tipo, nos llegamos a saturar tanto, que ya no queremos saber del tema, mucho ruido y pocas nueces.

Así que ahora que me toca compartir con ustedes estas líneas, me preguntaba que giro darle al artículo sin leerme redundante y utópica como el resto de los discursos que se dan en la celebración del Día internacional de la Mujer.

Decidí hablar de las mujeres que no se dan cuenta de la influencia que tienen en los demás, de su papel de educadoras, guías y líderes.

Aquí quiero ser muy clara, no es lo mismo ser de influencia, que ser manipuladora, esto último es algo que debemos evitar y no confundir con el liderazgo, ya que como seguramente has de saber un líder es aquel que inspira y enseña con el ejemplo, que es capaz de hacer que los demás lo sigan convencidos que es la mejor opción.

Nuestra naturaleza es de liderazgo definitivamente, nuestros cerebros están diseñados para desarrollar habilidades importantes como facilidad de palabra, ser multi funcionales, expresar nuestros sentimientos sin problemas y a la vez entender las emociones del otro, nuestra creatividad para resolver problemas es sorprendente y  somos  buenas administradoras. Ni hablar de la bendición de poder cuidar un ser dentro de nosotras y guiarlo durante toda su vida.

Ahora ¿qué sucede al momento de salir al campo laboral? Muchas veces perdemos ese liderazgo porque competimos con quien no debemos competir, con los hombres. Entonces debemos emplear estrategias que  utilizamos naturalmente en el hogar y que nos ubican como la reina de la familia.

Debemos estar conscientes que un líder es quien sabe servir, quien predica con el ejemplo, quien inspira con su comportamiento, que logra cambios y beneficios para todos. Está a la cabeza y por eso tiene mayor responsabilidad de saber hacia dónde dirigir a sus seguidores.

Manos a la obra

Como primer ejercicio te digo mujer, identifica tus ventajas competitivas, es decir qué te hace diferente de los demás, que te hace mejor, qué te hace ser útil para la sociedad, tu empresa, tu familia…

Ya que estés segura de lo que te hace única y especial, comienza a pulir tu imagen, que lo que llevas por dentro sea visible a los demás. Diría un profesor de la Maestría, cacarea el huevo. Y no se trata de no ser humilde, al contrario, dicen que entre más suena la carreta es que está más vacía. Me refiero a que todas las señales que envíes sean congruentes con tu personalidad, actividad y metas. Si quieres ser una ejecutiva tienes que parecer ejecutiva. Que todos puedan notar cuál es tu liderazgo.

Como tercer punto, sé perseverante y paciente, si trates de influir en los demás de manera insistente y necia, lograrás todo lo contrario: la resistencia y la rebeldía.

Toma las riendas de tu vida

Toma las riendas de tu vida

El cuarto punto es ser sincera y servicial, tienes que saber escuchar y reconocer que los demás son diferentes a ti, así que si quieres impactar en ellos para que te sigan tienes que entenderlos, ayudarlos en verdad y ser la que dé el primer paso para que las cosas sean diferentes. La sinceridad es esencial, si solo quieres ayudar y servir para que te sigan, entonces ya no hay sinceridad, hay simulación, tienes que entender sus necesidades y características personales de cada quien y sacar lo mejor que hay en ellos, para impactar en sus vidas. En la parte del servicio, recuerda que hay que hacer las cosas con amor, si uno no sirve con amor, no sirve de nada. ¡Inténtalo!

Por último, nunca te canses de aprender, ya que eso te dará la oportunidad de ser una líder que constantemente tiene que compartir y enseñar. Sé humilde y pide ayuda cada vez que lo necesitas.

“Te ayudo a desarrollar ese líder que hay en ti, en marzo las dos primeras sesiones de coaching al 2 X 1” 

Decisiones difíciles

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Hace muchos años, un estudiante estadounidense con muchos deseos de aprender sobre la vida decidió ir a un monasterio en el Tíbet, en el que le iban a enseñar los secretos para vivir una vida próspera y feliz.

Un día, su maestro le dijo que iban a viajar. El aspirante, muy ilusionado, se preparó para ello. Estuvieron andando unos cuantos días hasta que finalmente, después de una curva del camino en las montañas,  llegaron a un lugar triste y desolador donde vivía una familia muy humilde en un pequeño caserío, en medio de un terreno baldío. Les pidieron alojamiento y comida, y la humilde familia los acogió y compartieron con ellos lo poco que tenían. El estudiante les preguntó cómo podían subsistir en aquellas circunstancias, y el padre de familia le respondió: “Pues, tenemos una vaca con la que vamos tirando”.

El aspirante lo miró con inquietud y el hombre continuó su relato: “La vaca nos da todo lo que necesitamos. Nos da leche, nos da queso que luego cambiamos por otra comida, y ya está”.

Aquella noche, el estudiante le comentó al maestro las ganas que sentía de ayudar de alguna manera a aquella familia. Y le pidió que lo ayudara a hacerlo.

El maestro le preguntó si realmente estaba dispuesto a ayudarlos. “Por supuesto”, dijo el estudiante. “Entonces, ahora, cuando estén dormidos, tira la vaca por el barranco”, le indicó el maestro. El aspirante, asombrado, contestó: “Pero, ¿cómo voy a hacer eso? ¿Qué lección es esa que dejará a esta familia en la ruina total? La vaca es lo único que tienen para subsistir!”.

El monje no dijo nada, dio la vuelta y se fue.

El estudiante estuvo mucho tiempo pensando qué debía hacer, y como respetaba mucho a su maestro fue a buscar a la vaca y la espantó una y otra vez hasta conseguir que se cayera por el barranco.

Sintió tanta culpa que se fue y ya no volvió al monasterio. Regresó a los Estados Unidos y por muchos días pensó en aquella pobre familia a la que había dejado sin su sustento. Así que siguió pensando y decidió ahorrar para algún día regresar al Tíbet y comprarles una vaca. Se sentía muy culpable.

Al cabo de dos años,  después de trabajar duramente y reunir el dinero para comprar la vaca, el aspirante volvió a aquel lugar perdido en las montañas. Llegó al lugar y le costó reconocer la granja. Al girar en la curva del camino, donde estaba aquel edificio oscuro en estado deplorable, rodeado de tierras abandonadas, había ahora una hermosa casa bien cuidada, con terrenos sembrados, rodeada de un cerco, con muchas personas trabajando en una plantación de algodón; también había un gran huerto, un lago y patos nadando en él.

Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, que seguramente había tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda. Se acercó al hombre que estaba sentado en la entrada de la finca. Temiendo lo peor, se le hizo un nudo en la garganta, pero tomó impulso y preguntó: “Perdone, yo busco información de los antiguos dueños de este terreno, una familia muy humilde, ¿sabría usted decirme qué fue de ellos?”. El hombre lo miró y dijo: “Sí, sí,  aquí siguen”.

“Yo me refiero a unos campesinos que sólo tenían una vaca para vender su leche y vivir de eso”, repuso el joven.

“Le digo que aquí siguen”, insistió el hombre, quien se paró y lo guió hasta la puerta de la granja, donde se encontró  con aquel padre de familia que le había brindado hospitalidad años atrás. Parecía incluso más joven. El hombre lo reconoció enseguida: “Joven, qué alegría verlo de nuevo por aquí”.

El estudiante lo miró y apenas pudo pronunciar palabra: “Pero hace dos años, cuando vine aquí por primera vez, fui testigo de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante estos años para que todo esto cambiara?”.

El hombre se acomodó y le contó: “Pues mire, poco después de su visita, la vaca de la que vivíamos desapareció de golpe. Al principio nos preocupamos y angustiamos mucho, ¿de qué íbamos a vivir? Entonces tuvimos que ponernos a pensar. La angustia y la desesperación ante el invierno que se acercaba nos llevaron a buscar otra forma de ganarnos la vida. Cambiamos con los vecinos parte de la leche y el queso que nos quedaba por harina, verduras y algunas semillas de algodón. Vimos que nuestra tierra era muy buena para plantar algodón, así que limpiamos y aramos el terreno y comenzamos una pequeña plantación, que floreció enseguida. Con el algodón comenzamos a crear hilaturas y telas y empezamos a hacer intercambio por alimentos, y el resto lo vendíamos en los mercados. Con el dinero que ganamos compramos algo de ganado, y lo vendíamos, con ese dinero pudimos ampliar la casa y también plantamos verduras y comenzamos con esta huerta… ¡y ya ve! Nos ha ido muy bien. ¡Realmente, fue una suerte que desapareciera esa vaca!”.

La prosperidad te está esperando

El discípulo estaba estupefacto y no dejaba de admirar a su maestro, aunque ya no pudiera expresárselo porque había muerto. Se dio cuenta y pudo entender, aprender y sobre todo perdonar.

¿Cuántos nos encontramos en esta situación? Pensar que tenemos lo que necesitamos para irla pasando, nos sentimos satisfechos con lo alcanzado. No me refiero a vivir mortificados y ser ambiciosos a costa de lo que sea. Me refiero a situaciones en que nos sentimos  conformes, pero no felices, con una pareja, con un empleo, con una profesión que nos eligieron nuestros padres, con un estilo de vida.

Tenemos que identificar nuestra vaca, para ser sincera, yo tenía la sospecha de cuál era mi vaca, pero me lo tuvo que decir alguien externo a mi familia o mis amistades para que lo confirmara.

¿No sabes cuál es tu vaca? ¡Te ayudo a encontrarla!

Si estás interesado, te invito a llevar un proceso de coaching, no es terapia, no son conejos, es algo diferente. Primera cita gratis.

¡A mi, me está funcionando!

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Echando a perder se aprende

Echando a perder se aprende

Sólo intentándolo lo lograrás.

¿Alguna vez te a sucedido que te sientes limitado para hacer algo porque consideras que no sabes lo suficiente, que no tienes experiencia, que todo saldrá mal, que la gente te criticará y al final te sentirás fracasado?

Solo intentándolo y equivocándote las veces que sea necesario vas a obtener experiencia, así que vamos a poner manos a la obra y hacer que las cosas sucedan, no importa que borremos y volvamos a escribir, no creen?

“APRENDIZAJE ES EXPERIENCIA, TODO LO DEMÁS ES INFORMACIÓN” A. EINSTEIN.

Descubre tus riquezas

¿Como te ven los demás?

¿Como te ven los demás?

Alguna vez te has puesto a pensar cómo te perciben los demás? qué tipo de mensajes envías cuando caminas, mueves tus manos, sonríes, hablas o escribes. Si alguien hiciera un pintura de como te ve, cómo te imaginas que sería, exacta a como tu te ves o diferente? mejor o peor? Muchos creen que lo mejor es ser uno mismo, y es correcto, pero sería excelente que todos conocieran la versión mejorada de uno mismo. Así que vamos a esforzarnos para dar nuestra mejor cara en todo los sentidos, no por fingir, porque nuestra forma de vida sea siempre ser mejor persona. No hay límites, siempre podemos cambiar.
“Lo mejor que puedes hacer por los demás no es enseñarles tus riquezas, sino hacerles ver la suya propia” Goethe.
Un Coach de Vida te ayuda a encontrar tus riquezas, contáctame!

¿MUJER, TIENES SUEÑOS PROPIOS O DE FAMILIA?

Ayer en el Facebook hice una pregunta en relación a cuándo se debe  desistir en alcanzar un sueño, en el entendido de que todos tenemos alguno, comentaron que hay que ser flexibles y sobre todo pensar si ese sueño perjudica a otras personas. En mi opinión, estoy de acuerdo con ambos comentarios, porque nuestra realidad es cambiante, y debemos adaptarnos al momento que vivimos. Muchas veces sí es posible realizar nuestros sueños de hace décadas, pero otras no, sin embargo ese sueño puede ser adaptado a nuestras condiciones, es decir si quise ser bailarina e ballet clásico, obvio que ya no lo puedo hacer, sin embargo sí  puedo tomar clases de danza y de alguna manera cumplir ese anhelo. Recordemos que lo único constante en nuestra vida debe ser el cambio, el cambio para mejorar.

Sin proponérmelo, hoy durante una reunión de amigas, alguien comenzó a hablar del tema (los sueños), y una confeso que ya se había olvidado de los suyos, que se había pasado todo un día pensando en ello, y que hasta lloró al darse cuenta que no tenía ninguno. En eso estaba lavando la ropa de su familia, cuando su suegra que vive en el piso de abajo, la abordó y mi amiga le comentó que estaba prepcupada por su sueño, la suegra le preguntó “qué no pudiste dormir anoche”. Parece chiste, pero hay momentos en que las mujeres solo anhelamos poder dormir bien, sin preocupaciones y nos olvidamos de los otros sueños.

Hay mujeres que han sido tanto tiempo madres y esposas, que dejaron de pensar en ellas, muchas creen que sus sueños, son los sueños de su familia: tener un negocio, mejorar su casa, que su hijo se gradué, en fin, se apropian de los sueños de los demás. Así somos las mujeres, nos olvidados de nosotras mismas, por lo que hoy te invito, a ti mujer, que rescates tus metas, que pienses que querías ser de niña, que piense que quieres ser ahora, cómo te sentirías realizada como mujer, como tu misma.

Continuando con la historia de mi amiga, la suegra le recordó que ella le había comentado que le gustaría ser masajista y poner un spa de relajación. ¡Rescató su sueño!

Ayer mi amiga nos contó que a partir de entonces se inscribió a clases de masajes y hoy tiene una motivación más en su vida, algo que la llena, la emociona y le da una razón diferente a su existir, muy independiente de los planes en sus otros roles de vida.

Como resultado de esta plática, las ahí reunidas, hicimos este ejercicio: pensar en nuestros sueños, compartirlos, y hacer una declaración de que haremos en este 2014 para hacerlos realidad, fue hermoso poder escuchar que empolvados y casi olvidados todas tenemos anhelos que cumplir, ahora son parte de nuestro presente al anotarlo en una libreta y declaramos que ya son un hecho para este 2014. El año que viene por estas fechas, nos volveremos a reunir y revisaremos esa libreta, para formular la siguiente etapa de realización de nuestras metas.

Y tu, ¿qué sueño tienes olvidado? ¿Te gustaría hacerlo realidad en el 2014?

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